Texto complementario T5
- 21 dic 2021
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En esta entrada, reflexionaremos sobre el texto complementario: “la empresa informativa busca nuevos modelos de negocio”.
Nunca es suficiente
“No es suficiente”, seguro que es la frase que todos los empresarios informativos están cansados de escuchar. La rentabilidad necesaria para subsistir es algo con lo que, con muchas dificultades, consiguen unas pocas empresas en este mercado. Está claro que esta falta de rentabilidad se debe al actual consumidor, que nada tiene que ver con el de hace unos años. El nuevo público ha cambiado sus hábitos, sus gustos, sus necesidades… Y ante un cambio de este calibre, la única solución para conseguir sobrevivir es cambiar junto a él.
La frase más adecuada ante esta casuística es: “Adáptate o muere”.
Por ello, cada vez es más necesario buscar nuevas fórmulas empresariales que permitan sostener esta realidad. Además, los empresarios no son los únicos que pierden, también lo hacen los ciudadanos.
Es de nuestro interés estar informados, tener medios veraces, reales y fundamentados que nos otorguen información, sea o no radiofónica, valiosa para la población. La pérdida de estas empresas, también supone la pérdida de parte del enriquecimiento informativo y social de sus lectores u oyentes.
Es un hecho que el proceso informativo es ahora, bidireccional; del monólogo al diálogo. El usuario ha cambiado su rol pasivo, a uno más activo y funcional. Pero no solo en el proceso informativo, sino en todos los aspectos de su vida.
"Los empresarios no son los únicos que pierden, también lo hacen los ciudadanos".

Un claro ejemplo de esto es el colectivo LGTBI+. Conforme a la sociedad ha ido evolucionando, sus ciudadanos han empezado a manifestar sus opiniones, sus sentimientos, sus orientaciones sexuales… ha dicho basta a ese conformismo y aceptación y, ahora, se mueve desde la retroalimentación.
Otro ejemplo de esto es la concienciación con el medioambiente. Los consumidores tienen la mira puesta sobre las empresas y sus acciones de RSC, se convierten en pequeños jueces, teniendo una posición tan o más relevante como la de la corporación.
En conclusión, el consumidor se ha transformado y, para poder seguir causando interés en él, es necesario buscar nuevos modelos que transformen a las empresas en instituciones mucho más rentables e innovadoras.





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