EN NUESTRAS MANOS
- Melanie Mena Kuchimpos
- 7 jun 2021
- 2 Min. de lectura
"El mejor partido es el que se crea desde la colectividad, justicia y empatía"
Es muy fácil criticar, juzgar cuán bien o cuán mal lo hacen los políticos, tacharlos de ineptos o acusarlos de inútiles. Es muy fácil comentar sin intentar entender ese presidente del que tanto depende nuestro país.
Sin embargo, es de valientes opinar desde el conocimiento, la objetividad, y sobre todo, desde la empatía.
Hoy, somos valientes. Hoy, nuestra valentía está en nuestras manos. Literalmente, está en nuestras manos, más concretamente en nuestros dedos. En la derecha están nuestras 5 personas favoritas, aquellas que alegran la vida y hacen sonreír el alma. En mi caso, es la familia con la que convivo -incluyendo al peludo- y mi aliada de aventuras. En la izquierda están los 5 elementos que consideramos más importantes para el Estado. Esta decisión implica cumplir el rol de la ciudadanía -formado por obligaciones y derechos- escogiendo elementos fundamentales en la sociedad, y no en nuestras vidas como sujetos individuales. Ya lo dijo Aristóteles, la sociedad es necesaria, no voluntaria. En mi caso, priorizaría: la salud, educación, cultura, colectividad y escucha al pueblo.
Tras analizar todos los dedos de nuestras manos, estamos listos para confeccionar nuestro partido político ideal. Aunque, si eres igual de indeciso que yo, te costará decidirte de entre el gran abanico de opciones disponibles. Por ello, quizás es más sencillo empezar por lo que no nos gusta.
Por ejemplo, no me gustaría crear un partido electoral que infravalorase la importancia de la cultura, ya que es el pilar fundamental de la educación y de la salud:"España puede vivir sin sus titiriteros, pero no sin sus agricultores y ganaderos"-Vox. Tampoco me gustaría uno que obviara las reclamaciones de su pueblo y, mucho menos, uno que se olvidara de que trabaja por y para el colectivo, y no el individuo -587 casos de corrupción a día de hoy contabilizados-.
A continuación, viene la parte más complicada (aunque no debería serla) que consiste en evaluar en positivo la democracia en la que vivimos, solo así, conseguiremos identificar cuáles son los aspectos que nos gustaría involucrar en nuestro partido ideal. Me gustaría incorporar: el tiempo y la premeditación que los políticos implican en la toma de decisiones, la capacidad de comunicación y transmisión de información que estos poseen o el riego y la responsabilidad que afrontan a diario.
Aunque este es mi partido ideal, todos tenemos uno diferente; por ello, no dejan de ser una idealización. En la realidad, no solemos coincidir al 100% con los partidos actuales, esto genera movimientos sociales con el fin de demostrar la imperfección de la democracia (paradoja de la democracia).
Por eso, concluimos que el mejor partido es el que se crea desde la colectividad, justicia y empatía.
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