inDispensable
- Melanie Mena Kuchimpos
- 7 jun 2021
- 1 Min. de lectura
He aprendido que no soy indispensable.
Muchas veces pensamos que somos el ombligo del mundo, que sin nosotros habrían muchas personas que sentirían ausencia, tristeza, soledad. Sin embargo, todo es efímero, si crees que algo no, entonces dímelo. Ni todo alegrías eternas, ni todo dolor infinito. Es algo que aprendí con la muerte, porque te lloré hoy, ayer, y mañana, y esas lágrimas no te trajeron de vuelta. El mundo siguió girando, mi vida continuó y el curso del río también lo hizo.
Entonces, te das cuenta que no eres necesario, ni en la vida de nadie, ni en el planeta planeta tierra. Eres uno más del resto y, aunque dejar de estar pueda ser importante para alguien, es algo con lo que tendrás que vivir en un mundo que no padece tu pérdida.
Pero, no pasa nada. Forma parte del ciclo, pues no tendría nada de bueno que la muerte de cada uno de nosotros fuera algo significativo. Somos demasiados.
En conclusión, ¿Somos dispensables? Rotundamente. ¿Queremos dejar de serlo? No. Es así, y que así sea, lo hace un alivio.
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